El desarrollo sostenible ha pasado a ser uno de los valores primordiales en las empresas. La sociedad cada vez es más consciente de la importancia y la necesidad de conservar los recursos naturales del planeta. Esta preocupación por el medio ambiente ha ido calando en la mente de todos a nivel mundial en las última décadas. No podemos ignorar el serio problema del cambio climático, los insostenibles niveles de contaminación en muchas ciudades, la extinción de especies animales y vegetales y el agotamiento general de los recursos.

Desarrollo sostenible: una asignatura obligatoria

Derivado de este pensamiento, se ha forzado a gobiernos de todos los países a que amplíen el número de requisitos que deben cumplir las empresas para poder operar en su territorio. Por otra parte, la industria ha logrado darle la vuelta a estas exigencias y aprovechar la buena imagen que otorga el adquirir una filosofía de empresa sostenible y comprometida con el medio ambiente.

A continuación, te dejamos algunos consejos que debes aplicar para tener un desarrollo sostenible en tu empresa.

Controlar y disminuir el consumo energético

Es más que recomendable incentivar determinados hábitos sostenibles dentro del equipo de trabajo, que contribuya a la reducción del consumo de energía. Por ejemplo, controlar el uso de los climatizadores o apagar las luces de los despachos que están vacíos. Apagar los equipos cuando no se vayan a utilizar, etc. Sería interesante también valorar la opción de cambiar los sistemas a otros que requieran menos consumo y sean más eficientes.

Utilización de transportes sostenibles

Otra acción importante para disminuir el impacto ambiental  es invertir en coches de empresa eléctricos o híbridos. También se puede incentivar el transporte colectivo de los empleados. El uso del transporte público, vehículos no contaminantes como la bicicleta o los desplazamientos a pie.

Selección de los proveedores

Otro paso importante para favorecer el desarrollo sostenible dentro de la empresa es contar solamente con proveedores que manifiesten un compromiso medioambiental. Escogeremos preferentemente empresas de proximidad.

Ahorro de papel

A pesar de que el mundo electrónico está implantado en nuestro día a día, todavía se usa una gran cantidad de papel en todas las empresas. El uso de papel está relacionado con graves problemas ambientales como la deforestación. Actualmente lo tenemos fácil para evitar el uso de papel gracias a los archivos digitales intercambiables a través de diferentes dispositivos.

Buena gestión de los residuos

Uno de los problemas más serios de actualidad es la gran cantidad de residuos que generamos los humanos. Si a nivel particular es preocupante, a nivel de empresa el volumen de residuos se multiplica. Lo recomendable es aplicar la regla de las 3R.

  • Reducir la cantidad de residuos generados
  • Reutilizar esos residuos, si es posible
  • Reciclar

Educación y formación medioambiental

Es muy útil que la empresa lleve a cabo algunas campañas de formación, concienciación y educación para todos los trabajadores, o para los empleados encargados de la capacitación de los distintos departamentos. De esta forma se asumirán una serie de hábitos mucho más sostenibles y respetuosos.

Ecodiseño integrado

El ecodiseño consiste en enfocar los servicios o los productos de la empresa desde una perspectiva medioambiental. Se trata de tener en cuenta cada paso del proceso de producción. Desde la obtención de la materia prima, hasta el final de su vida útil. Esto significa emplear materiales que procedan de fuentes renovables, una fabricación que se implique en el comercio justo, un consumo energético bajo, etc.

Promover la responsabilidad ecológica

Se pueden incentivar los comportamientos responsables, ecológicos y sostenibles entre los clientes de la empresa. Es tan sencillo como realizar algunas campañas promocionales o educativas para premiar las acciones sostenibles. Así, no solamente mostramos nuestra implicación medioambiental, sino que también la promovemos en los demás.

Colaboraciones solidarias

Otra buena idea es colaborar con acciones sociales. Ya sea con gestos solidarios o con donaciones económicas. Existen un montón de asociaciones y entidades que trabajan diariamente para lograr beneficios sociales y ambientales.

Reduce tu huella ecológica

Las empresas son las que provocan un mayor deterioro sobre el medio ambiente por su propia actividad. La huella ecológica es la medición del impacto que las actividades humanas o de la empresa ejercen sobre la naturaleza. Se calcula en función de la superficie de terreno necesario para producir los recursos que utiliza y absorber el impacto de la actividad que lleva a cabo. Se puede medir y calcular a través de diversos tests interactivos y aplicar acciones para minimizarla todo lo posible.

Hoy día adquirir unos hábitos de empresa que promuevan el desarrollo sostenible es fundamental también para la imagen de la propia empresa. El 33% de los consumidores prefieren vincularse a marcas que llevan a cabo acciones medioambientales o sociales. Aquellas empresas que no asumen el compromiso de contribuir a un desarrollo social, económico y medioambiental más sostenible, por norma general perderán cuota de mercado.