En mi época de estudiante de EGB (sí, yo hice la Educación General Básica), cuando el profesor nos pedía que buscáramos información sobre un tema, utilizábamos la enciclopedia.

Pues bien, cuando iba a comenzar este artículo, cliqué el título en la enciclopedia del momento, es decir, Google, y me aparecieron cientos de artículos que se referían a términos macroeconómicos, pero nada de términos microeconómicos.

La mayoría de las noticias que nos llegan actualmente son de Macroeconomía, nos refieren a magnitudes colectivas o globales: producto interior bruto, inflación, renta global, importaciones o exportaciones… pero lo que realmente preocupa a los pequeños empresarios es la Microeconomía, la que afecta a actividades individuales, a su empresa.

Este artículo pretende que, como empresarios, tengáis en cuenta cuatro PRINCIPIOS BÁSICOS que debéis conocer y que son clave para tu negocio.

  • Inversión: todo negocio requiere que se empleen unos recursos iniciales para iniciar su actividad.

 

  • Amortización: cada bien que incorporamos para iniciar una actividad tiene una duración estimada, en años o horas, y debemos tenerlo muy presente porque es el valor que vamos a repercutir a nuestro negocio durante un ejercicio. Será el gasto amortizable.

 

  • Presupuesto de ingresos y gastos: establecer, de forma mensual y para todo un año, una previsión de ingresos y gastos que vamos a tener. En este punto es donde mis clientes me preguntan ¿cómo vamos a hacer una previsión de ingresos?, pues utilizamos datos objetivos, ¿y si …?, aquí ya comenzamos con excusas y motivos extraordinarios (claro está, hasta que llegó el COVID19. Aquí no había previsión alguna).

 

  • Gastos fijos y variables, en todo negocio es fundamental identificarlos, y más en este momento, ya que los primeros se van a tener que soportar indistintamente de que el negocio esté funcionando (alquileres, servicios profesionales, primas de seguro, publicidad, gastos de personal…) y los segundos van relacionados directamente con el negocio: más negocio más gastos, menos negocio menos gastos (compras, subcontratas, suministros de electricidad, gasoil, etc).

En una situación extraordinaria como la que nos hemos encontrado, los ERTE han ayudado, por ejemplo, a que los gastos de personal, que es un gasto fijo de un negocio, se conviertan en un gasto variable, ya que no se han soportado, si bien los ERTES finalizarán y los trabajadores se volverán a incorporar, aunque la actividad no será la misma.

El conocimiento de estos cuatro conceptos proporciona al pequeño empresario la visión real de lo que está pasando en su negocio. Y una gestión adecuada de ellos por parte del empresario, facilitaría su toma de decisiones y, por tanto, la gestión de su empresa de una manera más eficaz.

Miguel Iglesias

migueliglesias@iberdac.com

Director de Consultoría

 

Si quieres recibir más novedades y consejos de gestión ¡Suscríbete a nuestro Blog!